El sector yerbatero paraguayo ya ha definido a sus principales representantes para el primer Mundial de la Yerba Mate, que se celebrará del 5 al 7 de junio de 2026.
La «sede mundialista» será la ciudad de Buenos Aires, específicamente en el corazón histórico de la capital argentina: el Museo del Mate, ubicado en la emblemática Avenida de Mayo 853.
Con una industria que exporta a más de 25 mercados, la delegación nacional apuesta por marcas que combinan la tradición del campo con procesos de alta calidad internacional.
Entre las insignias que llevarán el sabor paraguayo a las catas a ciegas en Buenos Aires destacan:
Kurupí: La marca líder en el segmento de yerbas compuestas. Su presencia es clave para competir en las categorías de mezclas con hierbas medicinales, donde Paraguay mantiene una ventaja histórica.
Pajarito: Con décadas de experiencia en mercados exigentes como Europa y Asia, esta marca de Itapúa es la carta fuerte en las categorías de yerba tradicional y orgánica.
Selecta: Reconocida por su fuerte presencia en los cinco continentes, buscará validar su prestigio internacional ante el jurado de expertos.
Oñoirũ: Representando a la agricultura campesina y sostenible, esta marca destaca por su proceso de estacionamiento natural y producción agroecológica.
La competencia no será sencilla. Paraguay deberá medirse contra más de 300 muestras de seis países, incluyendo a los gigantes regionales y nuevos competidores como Estados Unidos.
Sin embargo, el diferencial paraguayo radica en su «Marca País».
El estacionamiento natural de hasta 24 meses y la especialización en el rubro de las compuestas son las armas con las que nuestras marcas pretenden demostrar que, en la tierra de los guaraníes, la yerba mate sigue siendo una experiencia premium sin igual.

