Polémico y siempre picante en sus declaraciones; pasan los años y también juega mejor. Es Julio Irrazabal, un mimado de la hinchada cerrista, donde no lo olvidan y hasta piden su regreso como refuerzo para la temporada 2016.
El no oculta su cerrismo, lo que le ha valido más de un encontronazo con los de la vereda de enfrente.
Muchos sostienen que sacó chapa de ídolo semanas atrás, cuando, gol olímpico de por medio, puso en riesgo el campeonato de Olimpia para alegría de los cerristas, a pesar de que el Ciclón no supo sacar provecho de la situación posteriormente.
Los hinchas de Cerro Porteño le consultan permanentemente si ya lo llamaron, si tuvo algún contacto con Juan José Zapag; el responde que no, pero no oculta sus ganas de volver a Barrio Obrero.
Sin embargo, Irrazabal es claro al afirmar que no desea que lo llamen solo por el pedido de la gente, por su cerrismo, sino por su capacidad futbolística, pues considera estar a plenitud física y con toda la capacidad de sumar para el Ciclón en la próxima temporada.
En el recientemente finalizado torneo clausura fue una de las principales figuras del Sportivo Capiatá, donde marcó las pautas, distribuyó buen juego y hasta hizo goles muy importantes, como el recordado a Olimpia.
En 2009 fue campeón con el equipo azulgrana bajo el comando técnico de Pedro Troglio. ¿Volverá?

