A un año de haberse suspendido el fracasado proyecto metrobús, aún no se ha dado el punto final a esta polémica obra, por la que ya se pagaron más de US$ 20 millones sin que fuera terminada.
El estado todavía “negocia” con la firma Mota-Engil, para dar de baja el contrato definitivamente.
Hace más de nueve meses, la Procuraduría General de la República (PGR), está “negociando” con la portuguesa Mota-Engil, la rescisión total del contrato que le fue adjudicado, en su momento, para construir los tramos 2 y 3 del corredor del proyecto metrobús, que no pudo terminar.
Mota se retiró habiendo cobrado ya unos US$ 21 millones por certificados de obras, pero una vez suspendido el emprendimiento, exigió otros US$ 18 millones al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), por presuntos incumplimientos, como la falta de liberación de la franja.
El MOPC tiene mucho por perder si se comprueba dicho incumplimiento, pues el entonces titular del MOPC, Ramón Jiménez Gaona, firmó la orden de inicio de los trabajos sin haber liberado la franja de dominio, según informes preliminares de auditorías hechas, una por la Contraloría y otra por el ahora ministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens.
El procurador general de la República, Sergio Coscia, confirmó recientemente, ante la consulta sobre el estado de las negociaciones con Mota, que aún no se cerraron.
“Tenemos que estar muy seguros de lo que se hizo y lo que no se hizo, antes de tomar una determinación, para que no sea apresurada y en perjuicio del Estado paraguayo”, manifestó Coscia.
Señaló también que están en espera del informe final de la auditoría de la Contraloría y de los resultados de la investigación iniciada por la Comisión Bicameral del Senado.
La Contraloría dijo que en breve podría darse el informe final, mientras que desde la Comisión dijeron que deben cerrar el informe antes del 15 de este mes.
(Fuente: ABC Color)

