El avance de las líneas de telefonía celular se muestra imparable desde hace algunos años. De hecho, se cree que en nuestro país hay más celulares que habitantes, aunque parezca un dato exagerado.
Como si este escenario no fuera lo suficientemente preocupante para la supervivencia de las comúnmente conocidas como “líneas bajas” de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones S.A. (COPACO), la empresa también ha entrado en una especie de tobogán que tiene como destino inexorable la desaparición, si no hacen algo al respecto.
La pesada burocracia de todo organismo estatal juega una mala pasada a la hora de competir, a pesar de algunos tímidos intentos en los últimos tiempos.
A ello hay que agregar que algo está ocurriendo “técnicamente”, ya sea en materia de recursos que no se brindan a los profesionales que prestan servicios en la entidad, o con los mismos profesionales que deben mantener competitiva a la COPACO.
Hoy en día es común quedarse sin el servicio de línea baja, que también implica perjuicios para los abonados de internet de esta empresa, en muchos casos. Pero el colmo de males llega cuando hay que recurrir a los servicios de asistencia.
Llamar a “Reclamos de Copaco” no trae inconvenientes, pues alguien responde del otro lado del teléfono de manera inmediata. El problema -grave problema-, radica en el tiempo que les lleva solucionar el inconveniente.
Hay denuncias que dan cuenta de reclamos sin solución por uno, dos, tres, cuatro meses, y más, incluso. Sin embargo, las facturas sí llegan puntualmente a cada hogar, según denuncian, indignados, varios clientes.
Pareciera hasta una invitación a dejar de lado el servicio de línea baja, teniendo en cuenta las innumerables ventajas que ofrecen día a día las empresas celulares. En tal sentido, basta con observar las estadísticas en materia de clientes que abandonaron COPACO en estos años.
¿Conspiran desde adentro, en COPACO? ¿Desean el fin de esta emblemática empresa? ¿Qué hará el nuevo gobierno?
Estas preguntas tienen respuestas complejas, pero no resta mucho para conocerlas. Si no hacen algo inmediatamente, COPACO dejará de existir.

