Eduardo Rivera, experimentado director técnico de fútbol, con su renuncia y salida del Sportivo Luqueño, aparentemente, quiere dejar un precedente y además cuidar de alguna manera su reputación. La mayoría de los profesionales prefieren el silencio al irse pero este no fue el caso.
En declaraciones con la 1080 AM, Rivero hizo algunas acusaciones sobre el manejo de la directiva de la institución auriazul. “Hay un problema dirigencial y Luqueño es una bomba de tiempo. Hay problema interno y toda la gente de Luque lo sabe”, expresó.
“Luqueño es un club particular, donde se mezcla política con fútbol y yo no soy político. Ese fue el condicionante por el que renunciamos”, explicó el DT.
“Ponía a jugadores que a algunos dirigentes no les gustaban. No voy a permitir que me digan a quién poner y a quién no. No es por lo futbolístico mi alejamiento del club, hay otras cosas”, apuntó, además.
Consultado por su relación con el futbolista Julio Dos Santos, dijo: “Es una excelente persona, nunca se opuso a quedarse en la banca”.
(Fuente: UH)

