Desde la Cámara de Diputados se informó que en unas semanas más será presentado un proyecto de Ley que tendrá como objetivo liberar el ejercicio de la escribanía, por iniciativa del legislador Edgar Acosta (PLRA).
El citado parlamentario considera que el sistema de concesión de registros que se tiene en la actualidad es muy injusto, ya que cinco mil escribanos están sin trabajo por no contar con el documento habilitante.
Hoy en día se otorga el privilegio solo a algunos y se excluye de manera sistemática a varias personas que ya recibieron sus títulos habilitantes para ejercer la profesión, al decir del congresista.
“Dicen que vamos a estar liberando la profesión para personas que pudieron haberse recibido en universidades de garaje y entonces pregunto: ¿Para qué están los organismos de control como la ANEAES? Para eso tienen que ejercer un control. Creo que el mercado tiene que ser el que determine a quien dar el trabajo o no. Tenemos que ser todos iguales. ¿Entonces para qué se sigue habilitando la carrera de Escribanía si no van a poder ejercer la profesión los futuros profesionales?”, reflexionó Acosta.
Ratificó que el mercado debe establecer a quien se dará el trabajo y a quien no, e indicó que el actual sistema se presta para que siga el monopolio en manos de unos pocos.
“Los que hacen bien su trabajo no van a perder sus clientes”, manifestó el diputado del PLRA.
También indicó que se organizarán varias audiencias públicas para conocer la postura de los diferentes sectores y que hablará con sus colegas para conseguir una mayoría que permita la aprobación del proyecto.
“Ya he hablado con algunos pues se trata de una causa justa. Estamos primando el interés general y es por esto que convocaremos a audiencias públicas, reuniones con todos los interesados, etc. Creemos que esto es un principio de libertad”, dijo.
Para el escribano Lorenzo Ramírez, quien participó junto con otros colegas suyos de una reunión con el diputado Edgar Acosta, el acceso a un registro que los habilite para el ejercicio de la profesión es un derecho constitucional, un derecho al trabajo.
“Queremos trabajar al igual que todos los otros compatriotas que obtuvieron sus títulos habilitantes para ejercer la profesión. Somos la única carrera que no puede ejercer su profesión, por eso recurrimos al Parlamento para luchar por una causa nacional; muchos estamos cansados de ser discriminados por no contar con un registro. Algunos pocos cuidan sus privilegios y la conciencia solo les llega hasta el bolsillo”, sentenció el profesional.

