La finalísima del Torneo Clausura del Fútbol Paraguayo 2015 consagró a Olimpia como campeón. En un partido atípico, por el estado del campo de juego, el franjeado se mostró superior de principio a fin; ganó el partido desde la estrategia y su público, que fue minoría en el Defensores del Chaco, festejó la ansiada estrella 40.
Desde el inicio, con el manejo de “Willy” Mendieta en el mediocampo, Olimpia marcó las acciones del juego y arrimó peligro.
El volante se convirtió en la manija del equipo y dio razón a quienes le pedían su inclusión en el onceno al DT Francisco Arce, cuando éste no lo tenía en cuenta desde el arranque.
La gran polémica se dio en el primer tiempo. Fidencio Oviedo impidió un gol de Olimpia con la mano, tras una fallida salida del arquero de Cerro Porteño, Cristhian Álvarez.
Era penal y expulsión del jugador azulgrana.
Freddy Bareiro, nunca bien ponderado, discutido por los hinchas del Decano, hizo el primer gol al aprovechar un rebote en el área chica. Pasó de villano a héroe para los olimpistas.
La franja era más, aún en ventaja arrimaba más peligro, hasta que llegó el segundo gol.
Otro rebote en el área azulgrana generó un accidente del zaguero Diego Lugano. Estaba claro, no era una tarde dulce para el Ciclón.
Algo de emoción trajo el descuento de Guillermo Beltrán, quien siempre se anota entre los goleadores de los clásicos. El tanto llegó tras una muy buena acción individual de Cecilio Domínguez.
No hubo más. Olimpia manejó las acciones del juego hasta el final y no sufrió jugadas que pusieran en peligro la ventaja obtenida.
La 40 llegó, finalmente, y luego de decepcionar en oportunidades anteriores, el plantel de Olimpia pudo dar alegría a su gente, la que llenó el estadio fechas atrás y en la finalísima también acudió, aunque en menor número que la hinchada adversaria.

