Que se vayan todos…

Con esta estrofa, hinchadas de fútbol hacen sentir su malestar e “invitan cordialmente” a jugadores o dirigentes, a marcharse de un club si no están a gusto o si no van a poner toda la carne al asador en beneficio de la institución.

Esa expresión, o casi casi esa misma expresión, escogió la diputada del PLRA, Celeste Amarilla, para referirse a ciertos empresarios extranjeros que, según denuncias viralizadas en las últimas horas, prohíben a sus trabajadores paraguayos, hablar en el idioma guaraní, a pesar de estar en nuestro país, aunque parezca un chiste.  

La cuestión partió de un audio WhatsApp que finalmente recorrió miles de teléfonos celulares (se viralizó), donde se escucha a una mujer que reside en la ciudad de Curuguaty, Departamento de Canindeyú, hablando en idioma portugués y prohibiendo a los trabajadores de su estancia, hablar en guaraní, uno de los idiomas oficiales del Paraguay.

“El que quiere vivir y trabajar acá en Paraguay, tiene que aprender castellano o guaraní; y si no le gusta, que se vaya. Janice Neukamp, si no te gusta “pasá por la administración” y buscá otro país. Están desde hace 15 años y no aprendieron a hablar en castellano siquiera. Váyanse todos”, sentenció la parlamentaria en sus redes sociales, al opinar sobre lo acontecido.

En Curuguaty hay mucha indignación tras esta peculiar situación que tomó estado público en pleno feriado, el día de ayer.

Pobladores del lugar y familiares de trabajadores, incluso, realizaron manifestaciones contra Janice Neukamp Haverroth, quien sería la estanciera brasileña que prohibió  hablar en guaraní.

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