Datos oficiales revelan que el ilícito más frecuente en las mujeres es el microtráfico

Los senadores Fernando Silva Facetti (PLRA), y Tony Apuril (Hagamos), presidente y vicepresidente de la Comisión de Prevención, Lucha contra el Narcotráfico y Delitos Conexos de la Cámara Alta, realizaron una visita a la Penitenciaría de Mujeres «Casa del Buen Pastor», para conocer la situación general de las mujeres privadas de libertad por transgresión a la Ley de drogas 1.340/88.

Verificar las condiciones generales de las reclusas adictas a sustancias estupefacientes, especialmente en lo que respecta a la atención y rehabilitación de las mismas, fue otro objetivo de la visita.

Los legisladores fueron recibidos por la directora del Penal, Lic. Nelsi Centurión, quien informó que la población penitenciaria es de 332 reclusas (151 condenadas y 181 procesadas).

También informó que son 179 las que están procesadas y/o condenadas por hechos punibles de transgresión a la Ley 1.340/88, siendo el ilícito más frecuente en las mujeres, el microtráfico.

Manifestó que hay varios casos en que las reclusas han cumplido gran parte de la condena, o que son de avanzada edad y están a la espera de alguna medida que les otorgue libertad condicional, pero el sistema de justicia hace que esta posibilidad sea lenta y complicada.

Otros datos revelados por autoridades del penal refieren a que hay un alto porcentaje de reclusas adictas a diferentes tipos de drogas, siendo las más comunes el crack, la marihuana y la cocaína, dependiendo del nivel económico.

Para éstas hace falta un pabellón y tratamiento especial, considerando que el periodo de abstinencia es sumamente crítico para quienes desean abandonar el vicio.

Esta actividad fue realizada dentro del marco de un trabajo de investigación y relevamiento de datos encarado por la comisión, cuya finalidad es tener un diagnóstico situacional en lo que respecta al alto índice de mujeres infractoras de la Ley mencionada, a fin de proponer futuras acciones que busquen una solución integral al problema.

El microtráfico no solamente es un problema legal o de drogas, sino que abarca una cuestión social mucho más compleja, como salud, educación, falta de empleo, etc., que amerita la coordinación integral entre las instituciones para plantear soluciones de fondo, coincidieron en apuntar los parlamentarios.

 

Fuente: HCS.

 

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