En medio de la discusión por el reajuste salarial, el segundo en el timón del Fisco considera que la Universidad Nacional de Asunción (UNA), está sobrepoblada de docentes. Dos decanos le refutan.
Desde el Ministerio de Hacienda salió que la Universidad Nacional de Asunción (UNA) tiene un promedio de cinco alumnos por cada docente. Esta estimación, hecha a partir de la división entre la cantidad de estudiantes versus la de profesores, sentó el debate sobre la excesiva carga en cuanto a rubros docentes en medio de la pulseada entre el Fisco y la cúpula de la UNA por la nivelación salarial.
“La UNA tiene un profesor titular, un profesor asistente, un profesor adjunto y un auxiliar. Tenés prácticamente a cuatro personas que están atadas a una cátedra y ¿quién es el que enseña finalmente ahí? Es una sola persona. Entonces, para qué estas pagando cuatro salarios, si finalmente es una la que está desempeñando esa función”, cuestionó Óscar Llamosas, viceministro de Administración Financiera del Ministerio de Hacienda.
A su criterio, este es un “tema de fondo” que debe ser revisado al interior de la UNA. “Si analizas la cantidad de docentes por alumno, te da realmente un número muy alto. Hay carreras en que la relación es uno a uno, inclusive”, comparó en un cálculo que, para algunos referentes de la universidad, no se ajustan a la realidad.
“En Politécnica por aula se tiene 40 a 45 alumnos, pero hay carreras que por la delicadeza no puede tener esa cantidad de alumnos, como Medicina, donde las atenciones son más directas”, opuso Teodoro Salas, decano de la Facultad Politécnica, al insistir que “no se puede hacer esa relación directa –o meter a todos en una misma bolsa– porque hay investigadores, docentes de gestión académica, aparte de los de aula”.
Luis Maldonado, decano de Ciencias Agrarias, completa que el “cálculo correcto” debería, en primer término, excluir a Medicina y al Hospital de Clínicas.
“Aparte que con ese dinero (rubro docente) no solo es para pagar a profesores de aula. Nosotros hacemos docencia, investigación, extensión hasta prestación de servicios. Entonces, no podés hacer una relación con una división directa. Te va a salir demasiado inflado”, refutó.
Igual, para Llamosas, el financiamiento de la UNA es un tema que debe ser puesto en la discusión. En la misma línea, otro punto a considerarse –dice- son las ofertas académicas. “Hay carreras como Derecho, ¿qué sentido tiene que cada año salgan 1.000 abogados?, saturan el mercado; mientras que la necesidad son ingenieros y médicos”, tiró.
El viceministro opina que tampoco la UNA se plantea “algún tipo de reestructuración” o “límites a ciertas carreras que están saturadas” y tienen su costo para el Tesoro.
“Toda la estructura de facultades tradicionales puede ser redireccionada a otras áreas donde se necesita mayor cantidad de profesionales”, lanzó.
(Fuente: UH)

